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Las Palomitas, un emblema curicano

Las Palomitas, un emblema curicano

Es imposible no asociar a las tradicionales tortas curicanas con “Las Palomitas”, ambas siendo descritas como figuras emblemáticas de la comuna de Curicó, pero ¿Cómo se formó esta relación? La verdad es que su historia va muy de la mano.

Todo empezó con la llegada de la línea de ferrocarriles a Curicó en 1868, siendo el primer hito clave en esta historia. En paralelo a esto, Cristobalina Montero, madre recién llegada a la ciudad, vio una importante oportunidad de negocio, que sin siquiera imaginarlo, cambiaría la historia curicana para siempre: la elaboración de tortas y pasteles, utilizando una antigua receta campesina. Este fue el comienzo de las famosas Tortas Curicanas.

La inauguración de un nuevo tramo ferroviario de Curicó hacia el sur sería la ocasión para que Cristobalina comenzara a comercializar sus productos en la Estación de Trenes, aprovechando la gran circulación de pasajeros. Para esto, utilizó un delantal blanco y un cesto de mimbre lleno de ilusiones para ofrecer esta nueva receta a los viajeros. Más tarde, se le unirían otras mujeres, a las que se les llamó “ Las Palomitas”.

Antiguo Terminal de Ferrocarriles de Curicó.

La época dorada de Las Palomitas 

Una de las pocas palomitas que aún sigue vendiendo en la Estación de Trenes es Laura González, quien trabaja como Palomita desde hace casi 60 años. Ella cuenta que este es un oficio de tradición familiar, donde gran parte de las mujeres que han sido palomitas son familiares. “Yo debo pertenecer a la cuarta o quinta generación de palomitas”, comenta con orgullo Laura.


La Palomita relata y cuenta con nostalgia que cuando comenzó a trabajar las ventas no paraban: “Cuando llegué habían alrededor de 50 palomitas, pero en ese tiempo, a diferencia de ahora, se vendía. Pasaban trenes cada cinco minutos, con direcciones hacia el norte, sur o a la misma costa. Día y noche las mujeres se turnaban para satisfacer la gran demanda que existía por adquirir esta exquisita receta”.

Durante aquellos años, el Terminal de Ferrocarriles experimentó un gran flujo de pasajeros, lo que dio por resultado que a Curicó se le conociera -hasta el día de hoy- como la ciudad de las Tortas. Receta que es elaborada en diversos tamaños y sabores, siendo la más tradicional la que lleva manjar, acompañada de una rica masa. La demanda era tan alta que Las Palomitas solían solicitar la ayuda de los niños de la época para encontrar productos cuando estos se agotaban, nos cuenta con añoranza Laura González, a quien la puedes encontrar día a día trabajando en la Estación de Trenes de nuestra ciudad.

Obstáculos a través de los años

Pese a ser un símbolo de la Estación de Trenes de Curicó, las dificultades a la hora de vender no han sido pocas a lo largo de los años. Laura afirma que las ventas y el “boom” que tuvieron empezó a decaer poco antes del Golpe de Estado de 1973, lo que también provocó que, en 1977, la Empresa de Ferrocarriles del Estado decidiera suspender el funcionamiento del ramal.

Y este hecho fue solo el primero de los problemas que tuvieron nuestras Palomitas, ya que el Terremoto de 1985 causó daños en la Estación, pero cuando más se vieron afectadas por este tipo de catástrofes fue con el Terremoto del 2010, ya que este acabó con gran parte de la Estación de Trenes, lo que dañó gravemente este servicio de transporte, y con eso, las ventas de las tortas y pasteles.

El más reciente, y posiblemente más grave, fue la pandemia, la cual provocó que Las Palomitas estuvieran cerca de dos años sin poder trabajar, a causa de las restricciones sanitarias que existían. Tras esta desafortunada situación, intentaron retornar a su querido lugar de trabajo, solo para ser rechazadas bajo el pretexto de que “son de la calle”, ignorando la importancia emblemática de ellas.

La actualidad de las Palomitas

Pese a las dificultades que han tenido a lo largo de la historia, Las Palomitas siguen trabajando en su querida Estación de Trenes. Actualmente son cinco las mujeres que siguen dándole valor a este tradicional y emblemático oficio curicano, el cual está lejos de quedar en el olvido.

Además, están a la espera de que empiece la construcción de la nueva y moderna Estación de Trenes, la cual debería comenzar en marzo de este año. Con esta nueva era que se avecina, Las Palomitas esperan con emoción continuar endulzando los viajes de los pasajeros en su nuevo hogar, un hito que marcará otro capítulo memorable en la historia del Terminal y en la vida de estas comerciantes centenarias.

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Noticias